¿Te cebo uno?

El mate tiene sus técnicas, pero antes de saber cómo lograr que salga espumoso, con la temperatura justa y que no se lave, hay que aprender a curarlo. A no ser que tengas uno moderno de vidrio, plástico o cualquier otro material, los clásicos de calabaza o madera precisan ser curados antes de que le pongas la bombilla. Para hacerlo, enjuagalo con agua tibia y llenalo con yerba ya usada. Dejalo así durante uno dos días, procurando que la yerba esté siempre húmeda, pero sin que fermente porque si paso eso, tomará mal gusto. Después vacialo, lávalo y asegurate de eliminar todo resto de yerba y de madera blanda que quede. ¡Listo! Calentá el agua y empezá a cebar.