¿Problemas con el bizcochuelo?

Si tuviste algún percance con la torta y no querés que se repita, te contamos qué pudiste haber hecho mal y así podrás corregirlo la próxima:

  • Torta hundida: esto suele pasar cuando abrís la puerta del horno antes de que esté listo el bizcochuelo. Al dejar ingresar el aire frío antes de que tu torta leve por completo, la preparación se baja. Otras opciones son que te hayas olvidado algún ingrediente, que la hayas sacado medio cruda o que no le hayas puesto la cantidad justa de polvo de hornear (ya sea que te excediste o te faltó, el resultado es una torta hundida).
  • No levó: si no sube, el horno no tenía la temperatura adecuada cuando pusiste la torta; es decir, estaba frío. Cuando usás poco polvo de hornear o pierde al aire porque no usás movimientos envolventes para incorporar las claras a punto nieve o la harina, también sucede lo mismo.
  • Grietas: cuando la torta se agrieta en el centro y se dora demasiado en la superficie, el horno estaba demasiado caliente.
  • La fruta seca quedó sólo en la base: para que esta fruta se distribuya por toda la torta es importante que te acuerdes de espolvorearla con un poco de harina al momento de incorporarla.