¡No desaproveches la clara!

La clara, al igual que la yema, es rica en sustancias proteicas y sales minerales. Es el sobrante que muchas veces queda en la taza porque la mayoría de las recetas exigen que se emplee únicamente la yema. Te damos diferentes ideas para que la incorpores en tus platos:

  • Se la podés dar a los niños batida a nieve con azúcar o diluida en leche.
  • Es óptima para aclarar caldos oscuros.
  • Puede servir para unir, es decir, hacer más densa y compacta una salsa o para hacer albóndigas.
  • Con ella también podés preparar platos sabrosos y nutritivos, como los merengues, pequeños soufflés de queso o una rica sopa de clara de huevos.
  • Es ideal para tragos y cócteles, tales como el Pisco Sour y el Pink Lady.
  • Fuera de la cocina, sirve para armar una máscara facial totalmente natural.

Tip: No resiste mucho ni siquiera en la heladera; si no la utilizás enseguida, después de unos días tenés que tirarla.