Maneras de cocinar un pollo

Si querés preparar un pollo y no correr riesgos de enfermedades por la transmisión de bacterias es importante que garantices la uniformidad en la cocción. La temperatura ideal variará según la cantidad y el tamaño de la porción que elijas.

Podés hacerlo en una cacerola, y para eso tenés que agregar abundante aceite y esperar a que esté bien caliente para colocarlo. Cuando esté hinchado, lo retirás y lo dorás en aceite mezclado con manteca, a fuego muy lento, para quede bien sabroso.

Otra opción ideal para los domingos en familia o una reunión con amigos es hacerlo a la parrilla. Lo primero que tenés que hacer es abrirlo por el espinazo.

Agregas sal, untas con manteca derretida, lo pasas por migas de pan rallado, que es conveniente que antes las tuestes un poco en el horno, y rociás nuevamente con manteca. Después, apoyás el pollo en una parrilla bien caliente y lo cocinás sobre brasas de carbón, a una temperatura moderada. Consejito: Si aumentas el calor durante los últimos minutos de cocción se formará en la superficie una corteza dorada, muy crocante.

Tips:

  • Para que quede delicioso, podés servirlo con la salsa tártara, una salsa hecha con mayonesa y mostaza.
  • Para darle un toque de originalidad, adorná la fuente con hojitas de salvia o de perejil.