Hidratá tus frutas disecadas

Las frutas deshidratas son las resultantes de un proceso de desecación para evitar su descomposición. Si bien hay quienes las prefieren en este estado, en muchas recetas saladas y dulces es necesario hidratarlas. Aquí te ofrecemos unos truquitos muy sencillos para poder lograrlo.

  • Antes de comenzar a hacer tu preparado, podés colocar en un bowl aquellas que desees usar, con agua o algún licor – como el coñac o vino dulce- para darles mayor sabor. Las frutas pequeñas llevan un tiempo aproximado de una hora, mientras que las más grandes, el doble o más.
  • Si no contás con ese tiempo, podés optar por sumergirlas en agua caliente o hasta llevarlas a un punto de cocción unos diez o quince minutos, dependiendo del tamaño y del tipo de fruta que sea.
  • Si tenés microondas, esta tarea se vuelve más fácil y rápida. Utilizá un recipiente espacioso, en donde coloques la fruta con agua, y ponelo a máxima potencia por un minuto y aumentá el tiempo de a poco, en caso de que sea necesario.