Five o’clock tea

El té es un buen acompañante en tus mañanas, en tus tardes y en tus noches. Pero, ¿por qué elegir siempre el mismo? Animate a cambiar y probar diferentes alternativas:

  • Té negro: una vez cosechado, se lo somete a un proceso de fermentación y luego a su secado. Es el que conocemos como té común o clásico y, aunque no lo creas, ayuda a proteger el sistema cardiovascular y a que el colesterol no se oxide. Eso sí, no te excedas porque la teína también excita y no es buena aliada para quienes padecen de insomnio o están algo nerviosos.
  • Té blanco: en este té sólo se procesan los brotes que salen en primavera. Es uno de los más ricos en nutrientes. Su particularidad es que ayuda a las defensas del organismo y lo desintoxica al mismo tiempo.
  • Té verde: contiene una alta cantidad de antioxidantes. Sus productores someten sus hojas a un proceso de secado, lo cual hace que se conserven sus nutrientes originales. Por esta razón, es ideal consumirlo para combatir las señales del envejecimiento y las enfermedades degenerativas.
  • Té rojo: este tipo de té es ideal si querés perder unos kilitos. Consumirlo te puede ayudar a perder peso, y esto se debe a que contribuye a acelerar el metabolismo, facilitando la digestión. Además de todo esto, ayuda a disminuir el colesterol.
  • Té azul: el consumo de este tipo de té también te puede ayudar a quemar grasas de tu cuerpo. Tiene antioxidantes, es depurativo, mejora la digestión pero también es recomendable porque mejora tu piel. Y esto se debe a que dispone de las propiedades del té rojo y verde. Aunque el té azul no es tan consumido en Occidente, te recomendamos que si lo conseguís, lo pruebes.