¡A conservar!

Por lo general, cuando hacemos conservas las cubrimos con aceite para llevarlas luego a la heladera. Sin embargo, no cualquier aceite es apto para esto, ya que algunos se solidifican. Puntualmente, el aceite de oliva no es apto para cubrir conservas porque, a diferencia de los aceites vegetales, se endurece y hasta cambia su color a una tonalidad blanquecina. Esto sucede por las bajas temperaturas de la heladera, mientras que cuando retoma la temperatura ambiente, recupera también su estado líquido y su coloración habitual. Por eso, la recomendación es conservarlo en un lugar oscuro, en un envase cerrado y entre los 12°C y los 20°C.