¿Conocés la crema de mantequilla?

Esta expresión, muy escuchada en otros países y también conocida como buttercream, es una mezcla que se hace con manteca y azúcar para cubrir o rellenar las tortas o los cupcakes. Es de las favoritas en la pastelería por su textura y acabado. Además, es de fácil aromatización y, por eso, muy versátil.

Como toda cobertura, tiene distintas versiones de preparado. En general se le agrega materia grasa para darle más cuerpo y que se mantenga firme por más tiempo. En cambio, si se usa para relleno se puede hacer de textura más liviana, como la francesa que se hace con almíbar y manteca pomada, y agregarle elementos como chips de chocolate e integrarlos con ella.

¿Cómo la lográs? Fácil: cada 250 gramos de manteca (sin sal) necesitás 250 gramos de azúcar impalpable y 4 cucharadas de leche. Tenés que colocar la manteca a temperatura ambiente en una batidora eléctrica y, luego de un minuto de batido, agregar el resto de los ingredientes. Después de unos 4 minutos de mezcla, quedará la preparación con una textura similar al helado.

Para manipularla, hacelo a temperatura ambiente. Si la llevás a la heladera, puede agrietarse. Lo ideal es que la conserves fuera del frío, por eso hacela el mismo día en que la vas a consumir. Podés agregarle chocolate, esencia de vainilla o colorante para darle una textura diferente. ¡Usála sobre tus tortas o cupcakes y sorprendé a tus invitados!