¿Conocés el Kéfir?

Es uno de los lácteos más antiguos del mundo, muy popular en Rusia, Europa del Este y Turquía, ya que surge de la fermentación de la leche con hongos y bacterias de la región del Cáucaso.

A veces se lo confunde con el yogurt bebible, porque su consistencia es muy similar, pero su diferencia es que, además de bacterias, el kéfir tiene levaduras. Esto le da una textura esfervecente, de allí su nombre, que significa espuma.

Es un alimento probiótico, es decir que tiene bacterias vivas, muy beneficiosas para la flora intestinal. Pero su desventaja es que en nuestra región es un gran desconocido. Sin embargo, hay algo que puede solucionar este problema: al igual que el yogur, el kéfir se produce fermentando leche con más kéfir, por lo tanto, si lo conseguimos una vez, podemos guardar un poco para obtenerlo nuevamente.