Cómo quitarle la piel al salmón

El salmón es un pescado muy sabroso, rico tanto en las vitaminas B3, B6 y D como en ácidos grasos y proteínas, que otorga importantes beneficios cuando se lo consume: en el tejido muscular, en el corazón, en el cerebro, en los nervios, entre otros.
Se lo puede utilizar en variadas y deliciosas recetas, pero tanto el que se pesca como el que se compra en el supermercado suele venir con la piel, y para cocinarlo es necesario quitársela. Te contamos cómo hacerlo para que eso no se vuelva una tarea tediosa.

  • Colocá el filete hacia abajo en una tabla plana y agarrá un cuchillo filoso y grande.
  • Cortá la cola a unos tres dedos del inicio.
  • Agarrá con una mano esa punta. En la otra deberás tener el cuchillo, para comenzar a deslizarlo dentro del salmón, tan cerca del extremo de la piel como puedas, para que no se pierda carne.
  • Para lograr avanzar, tenés que sostener con fuerza la piel, ya que al tirar se desprenderá más rápido.
  • Continuá hasta que el cuchillo salga del interior del filete.