Beneficios para la salud

Las grasas en la alimentación constituyen un grupo muy amplio y variado, pero ¿cuáles benefician la salud? Nuestro cuerpo las usa como fuente de energía, también para formar tejido nervioso y hormonas, y para controlar la inflamación. Además, ayudan a absorber vitaminas A, D, E y K a partir de los alimentos que ingerimos. Como no debemos eliminarlas de la dieta sino saber elegir cuáles y en qué cantidad, la Lic. Lucía Molina, del departamento de Nutrición de Halitus Instituto Médico, brinda algunas recomendaciones.

NO a las grasas saturadas

  • Salvo los aceites de palma y coco, la mayoría de las grasas saturadas provienen de alimentos de origen animal. Carnes, huevos y lácteos enteros aportan ácidos grasos saturados, perjudiciales para la salud. El nuevo Código Alimentario, sancionado por Ministerio de Salud de la Nación, establece que la cantidad de ácidos grasos trans de producción industrial en los alimentos no debe superar el 2% del total de grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo, y el 5% del resto de los alimentos.
  • Como los ácidos grasos trans, producidos por la industria al calentar aceites líquidos a temperaturas muy altas para producir margarinas sólidas, se comportan de igual manera que las grasas saturadas, hay que disminuir su ingesta. Están presentes en galletas, bizcochos, productos de panadería, margarinas, snacks, productos de copetín. Algo similar ocurre en casa al someter en reiteradas ocasiones el aceite a temperaturas elevadas para realizar frituras.
  • Una gran parte de las grasas saturadas provienen del consumo de carnes. Pero ellas son necesarias para incorporar en nuestra dieta proteínas y hierro. Por eso, podés optar por cortes de carne magros: nalga, paleta, lomo, cuadrada, cuadril, peceto y bola de lomo, retirándole la grasa visible.
  • Para reducir la cantidad de grasas del pollo, es necesario quitarle la piel.

SI a las grasas insaturadas

Que se dividen en:

  • Monoinsaturadas: presentes en aceites vegetales (especialmente de oliva), paltas, maníes, frutos secos.
  • Polinsaturadas: aceites de pescado, aceites de canola, semillas de lino y sésamo, almendras (ácidos grasos omega 3) y nueces, aceites de girasol y maíz (ácidos grasos omega 6).
  • Los pescados y mariscos también son una buena fuente de proteínas y contienen un alto porcentaje de ácidos grasos insaturados, esenciales para la salud, sobre todo ácidos grasos omega 3.
  • Los aceites vegetales con mayor cantidad de ácidos grasos insaturados son el de oliva, maíz, canola, soja y girasol. Todos deben utilizarse a diario como condimento, sin someter a cocción.