Aprendé a conservar los quesos

Son riquísimos, quedan muy bien en diferentes preparaciones y también son una buena opción para comer solos. Por eso, conservarlos correctamente puede ayudarte a que siempre tengas un poco de queso a mano, para cuando lo precises. Tomá nota:

  • Si lo comprás envuelto al vacío, sácalo de su packaging y envolvelo en papel de almacén o de aluminio. Eso sí, no lo aprietes demasiado así lo dejás respirar y evitás que se recaliente.
  • Para los quesos frescos, la heladera es la mejor compañera. Guardalos siempre en la parte superior porque es donde hace más frío. Al revés de los quesos duros que con las bajas temperaturas se secan, los frescos las necesitan.
  • Intentá no guardarlos en freezer porque cuando los saques de allí perderán gran parte de su textura y sabor originales, además del olor.
  • Por último, es recomendable sacarlos de la heladera un rato antes de consumirlos para que así recuperen todas sus propiedades y aroma.