Ajo negro: otro ingrediente para tus comidas

Este tipo de ajo es originario del contiene asiático y causó impacto en la cocina norteamericana, tanto que se volvió una tendencia. Los chefs lo eligen cada vez más para sus recetas.
Para volverse negro, pasa por un proceso de fermentación. El sabor final es suave y dulce, y sus propiedades son más intensas que las del ajo común. ¿Por qué es bueno? Porque es natural (no tiene conservantes ni otros aditivos), regulariza la digestión, colabora con el sistema inmune del cuerpo, ayuda a la estabilidad de la presión arterial y es un antioxidante natural.
Podés consumirlo crudo o cocido, junto con otro alimento. Es recomendable hacerlo durante la mañana o antes del desayuno, alejado de los horarios de sueño debido a sus efectos energizantes que se mantienen alrededor de ocho horas. Y si te animás, ¡incorporalo en la pastelería!